Un año muy turbulento física, mental y emocionalmente. Pero al final, he visto la luz al final del túnel.
Surcando a través de un océano atiborrado deUn año muy turbulento física, mental y emocionalmente. Pero al final, he visto la luz al final del túnel.
Surcando a través de un océano atiborrado de cambios inesperados, este 2025 lo finalizo entre el dolor, la gratitud y la esperanza por un mejor futuro.
Personalmente, este año me ha costado mucho tolerarlo y aceptarlo porque he tenido que vivir situaciones emocionalmente muy intensas de sobrellevar para las cuales tal vez no estaba preparado. Este año conocí el dolor de la verdadera soledad, después de permanecer ocho días internado en un hospital, quedando alejado completamente de mi familia que es el pilar más importante de mi vida; tuve que sentir el sufrimiento de ver agonizar a dos de mis mascotas sin poder hacer nada para salvarles la vida; me vi forzado a tragarme la impotencia de descubrir que, el día de mi cumpleaños, mi equipo favorito de fútbol estaba destinado a ser nuevamente subcampeón de forma consecutiva; ataques de ansiedad, frustración, un cansancio inexplicable de la vista… fue un año con muchas interrupciones, estrés, problemas, y cambios de planes a último momento. Hubo momentos donde parecía que todas las situaciones negativas estuvieran haciendo fila para importunarme sin descanso. Fue un año de turbulencia, caos y lucha constante. Un año que por momentos quería que se acabara ya.
Sin embargo, este año también ha sido una gran oportunidad para poner a prueba todo lo que aprendí en el 2024 sobre taoísmo. Sin temor a equivocarme, creería que gracias a esta filosofía oriental fue que logré encontrar la fuerza interior suficiente para no renunciar a mis metas de lectura y escritura programadas en diciembre del año anterior. Ahora, mis conocimientos sobre fluir, soltar, aceptar, adaptarme, bajar las expectativas, disfrutar el proceso sin obsesionarme con los resultados, vivir el presente, etc., son más sólidos que antes. Y es que cada lección del Tao me ha servido muchísimo para ver la vida con otra perspectiva completamente diferente; una perspectiva sanadora que me brinda bienestar, paz y tranquilidad. Justo lo que necesito para seguir desarrollando esa faceta creativa que me grita a todo volumen que la deje volar sin límite y censura. El Tao, sinceramente, me ha cambiado la vida.
Ahora bien, a pesar de las adversidades, en este año he implementado algunos cambios importantes muy positivos en mi rol como lector y escritor de reseñas. Uno de ellos es que, desde el 9 de enero del presente año, día en que cumple años mi querida iguana (sobrina), comencé a registrar diariamente en un cuaderno todas mis lecturas del año. Anexando la fecha, el título de la obra, la cantidad de páginas leídas, el porcentaje de avance de la lectura, una palabra que define mi experiencia y tres renglones donde expreso mi opinión sobre la lectura, he creado un hábito precioso en mi vida que me permite tener a la mano un montón de vivencias, sonrisas y lágrimas que representan mi intento por seguir mejorando y evolucionando como ser humano; ya que ese ha sido —consciente e inconscientemente— uno de los objetivos más importantes en mi vida: Crecer, aprender y evolucionar para transformar positivamente el lugar donde vivo y a las personas que más amo, no para que se conviertan en lo que yo soy, sino como diría el maestro Shifu en Kung Fu Panda, para que se conviertan en la mejor versión de ellos mismos. Tener un cuaderno a la mano donde puedo ser consciente de mi dedicación, me motiva muchísimo a continuar este camino que está repleto de palabras e historias por descubrir y contar. Me motiva a seguir estudiando, aprendiendo, repotencializando mis habilidades. Me motiva a no parar jamás.
El otro cambio importante que realicé fue la creación de una gran base de datos en Excel que me permite tener completamente organizadas todas mis lecturas pasadas, presentes y futuras en un solo documento. Automatizado y perfectamente organizado, esta gran base de datos se ha convertido en mi aliada más importante para definir mis próximas lecturas, descubrir cuáles son verdaderamente mis pendientes y anexar cualquier libro que me llama la atención pero que por X o Y razón todavía no deseo agregar a los bookshelves de esta plataforma. Además, me sirve de copia de seguridad y puedo utilizarla para realizar búsquedas por género, año, autor, país, etc. Es todo lo que necesito para organizar mi vida literaria.
Y ya que menciono lo de mi vida literaria, quiero comentar que este año he logrado leer 13652 páginas, correspondientes a 38 libros. Mi mejor registro fue leer 107 páginas en un solo día y mi mejor racha de días consecutivos en contacto con estos amadísimos amigos de papel fue de 39 días, comprendidos entre el 14 de febrero y el 24 de marzo. Fallé 106 días en los que no leí ni una palabra y mi peor racha sin lectura fue de 18 días, entre el 14 de junio y el 1 de julio. Como mi objetivo inicial era leer 37 libros puedo decir que he logrado mi meta, aunque al final he tenido que correr un poco en el mes de diciembre para lograrlo. Sin embargo, disfruté mucho la adrenalina del reto literario, la gran mayoría de los libros que conocí me gustaron, y también descubrí un gran aliado que me recomienda libros que pueden estar muy alineados a mis gustos personales (ChatGPT). Ahora bien, de los 38 libros leídos, este fue mi Top 10 del año:
1. Tokio blues: Norwegian Wood — Haruki Murakami 2. Tenemos que hablar de Kevin — Lionel Shriver 3. Battle Royale — Koushun Takami 4. Cadáver exquisito — Agustina Bazterrica 5. El psicoanalista — John Katzenbach 6. La sociedad de la nieve — Pablo Vierci 7. Yo antes de ti — Jojo Moyes 8. El cuento número trece — Diane Setterfield 9. La Segunda Guerra Mundial — Antony Beevor 10. Orgullo y prejuicio— Jane Austen
Todos merecen tener cinco estrellas, todos han sido grandes obras literarias y todos me han encantado muchísimo por sinfín de razones. Elegir entre estas obras cuál ha sido mi favorito ha sido muy complicado, pero al final decido este orden por detalles minúsculos, ya que cualquiera de estos libros podría ser mi número uno del año.
En cuanto a la creación de reseñas he terminado 26 reseñas completas este año, tengo aún 44 sin comenzar (incluso algunas del año 2022 y 2023), pero he dejado de sufrir un poco por esos eternos pendientes que se acumulan en mi conciencia y en mi escritorio. En años anteriores sufría muchísimo por ello, pero ahora soy consciente y acepto que leo más rápido de lo que escribo y que teniendo en cuenta la elaboración de mis reseñas que son bastante detalladas y largas, es muy complicado reducir el número de mis pendientes a cero. Tal vez en algún momento escribiré más y dejaré de tener pendientes, o tal vez seguirán aumentando. Eso, sinceramente, no lo puedo controlar. No obstante, en las 26 reseñas que he completado este año he intentado dejar una parte de mi alma en ellas. Espero las hayan disfrutado y también que les haya sido de utilidad para decidir si leer o no algún libro en particular. Espero el próximo año escribir muchísimas más y seguir aportando muchas palabras e historias en esta bonita comunidad.
En cuanto al próximo año, mi objetivo central será leer 40 libros. Sin embargo, adicionalmente, comenzaré un reto literario diferente con el cual espero explorar nuevos horizontes. Para iniciar, en el mes de enero leeré un libro de un autor, el cual posea una nacionalidad de un país que comience por la letra A, en febrero uno por B, en marzo uno por C, y así sucesivamente hasta completar un libro por la Z. Por obvias razones, este reto no lo finalizaré en el 2026, pero por lo menos procuraré llegar a la letra L del abecedario. Este reto lo llamaré “El rosco literario por nacionalidad” … o tal vez me inventé otro nombre porque ese suena muy feo… pero lo importante es redirigir mi brújula para encauzar mi camino hacia alguna parte. Con el tiempo descubriré lo bueno, lo malo y lo feo de mi decisión, pero por el momento, quiero explorar y disfrutar este viaje.
En resumen, este 2025 me ha dejado experiencias dolorosas que no olvidaré jamás, pero también me ha dejado lecciones muy importantes que me servirán para toda la vida. Además, no es que solo haya vivido momentos difíciles. En mi memoria, también quedarán grabados para siempre momentos muy especiales, regalos y sonrisas que han llegado sin anunciarse y he disfrutado un montón. Gracias 2025 por todos los desafíos, aprendizajes y recuerdos que quedarán impresos para siempre en mi memoria. Gracias por ser parte de mi camino. Gracias por ayudarme a crecer.
Ya para terminar, también quiero agradecer a los miembros de esta comunidad que han sido parte de este viaje durante este año. Sus likes, comentarios y mensajes significan mucho para mí y les agradezco de corazón el tiempo que han invertido en estas actividades. También muchas gracias por sus recomendaciones literarias, invitaciones a grupos y solicitudes de amistad.
Les deseo a todos los lectores de Goodreads un muy feliz 2026, muchas lecturas en sus vidas, aprendizajes, experiencias gratificantes y un futuro maravilloso atiborrado de bendiciones y sonrisas. Nos leemos en el siguiente año. Gracias por ser parte de esta comunidad.
Desafortunadamente, este es el libro más flojo que he leído del autReview in English at the bottom.
Le ha faltado desarrollo al libro...
En realidad 1,5
Desafortunadamente, este es el libro más flojo que he leído del autor. La premisa no es mala, pero en mi opinión el resultado final se queda muy corto con respecto a lo que podría llegar a convertirse esta obra. Les ha faltado mejor desarrollo a los personajes, la trama ha sido bastante predecible y no sentí que el autor intentara en algún momento jugar o sorprender al lector.
Tal vez el autor se centró demasiado en su sátira acerca de lo ridículos que se ven los gobernantes como Gaston —o tal vez podría decirle Napoleón—, cuando se creen poderosos e invencibles porque piensan que la suerte los acompañará para siempre. En este aspecto se nota que el autor trabajó bastante tiempo e investigo acerca de las campañas de Napoleón para recrear una figura ficticia con la cual ridiculizar los defectos de un mal comandante. Sin embargo, si los personajes no actúan naturalmente en una historia, entonces se sentirán forzadas sus intervenciones al momento que tengan que tomar decisiones importantes en el transcurso de la obra. Y eso ocurrió aquí porque los personajes que acompañé no tuvieron vida propia. Los sentí planos, como si fueran NPCs de un videojuego. Un detalle bastante negativo de la obra.
No obstante, el libro ha sido muy fácil de leer y los capítulos cortos ayudan mucho para que la experiencia del lector sea activa y directa. Me hubiera gustado leer en esta obra un poco más de detalles —no repetitivos—, más dinamismo en las conversaciones y una chispa de picante en la narración para que la lectura hubiera sido más entretenida y divertida. Sin embargo, no es un mal proyecto. Quizás, si el autor contara esta misma historia, pero con otro estilo diferente, los resultados podrían ser entonces muy positivos.
Lo más destacado, la premisa y el contexto de la obra; lo más negativo, los personajes y el estilo utilizado para contar la historia. Hay mucho para mejorar, pero no todo está perdido.
Mi calificación es de 1,5 porque la calidad de la obra ha estado muy por debajo de los otros proyectos del autor. Sin embargo, la constancia hace al maestro. Estoy seguro que si lo sigue intentando, llegará el momento en que publique una muy, pero muy buena obra. Sinceramente, me gustaría mucho que ocurriera algo así.
Agradezco mucho al autor por la confianza brindada al momento de otorgarme una copia de este libro y le deseo lo mejor en sus próximos proyectos. Muchas gracias de antemano.
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The book lacked development…
Actually 1.5
Unfortunately, this is the weakest book I’ve read from the author. The premise isn’t bad, but in my opinion the final result falls far short of what this work could have become. The characters needed much better development, the plot was quite predictable, and I never felt that the author truly tried to play with or surprise the reader.
Perhaps the author focused too heavily on his satire about how ridiculous rulers like Gaston —or maybe I should say Napoleon— can look when they believe they are powerful and invincible, convinced that luck will always be on their side. In this aspect, it’s clear that the author invested time researching Napoleon’s campaigns in order to recreate a fictional figure through which he could ridicule the flaws of a poor commander. However, if characters do not act naturally in a story, their actions will inevitably feel forced when they must make important decisions throughout the narrative. And that is exactly what happened here: the characters I accompanied didn’t feel alive. They felt flat, as if they were NPCs in a video game. That’s a significant weakness in the book.
Even so, the novel is very easy to read, and the short chapters really help make the reading experience active and direct. I would have liked to see more —non-repetitive— detail, more dynamism in the conversations, and a spark of spice in the narration to make the story more entertaining and enjoyable. However, it is not a bad project. Perhaps, if the author were to tell this same story again but with a different approach, the results could be much more positive.
The strongest aspect is the premise and the context of the story; the weakest, the characters and the narrative style. There is a lot to improve, but not everything is lost.
My rating is 1.5 because the quality of this work is clearly below the author’s other projects. However, perseverance makes the master. I am sure that if he continues trying, the moment will come when he publishes a truly great book. Honestly, I would really like to see that happen.
I am very thankful to the author for trusting me with a copy of this book, and I wish him the best in his future projects. Thank you very much in advance....more
“Volverán. Es siempre difícil resistir la tentación de volver, ¿no es cierto?”
Ha sido corto, pero me ha gustado muchUna historia, un cuento, una vida.
“Volverán. Es siempre difícil resistir la tentación de volver, ¿no es cierto?”
Ha sido corto, pero me ha gustado mucho, especialmente por la prosa sencilla y espontanea del autor que me atrapó por completo. Sus palabras se sienten muy humanas para ser sincero.
Seda narra la historia de una vida, pero también de una época. Seda tiene un contexto profundo, pero se centra en la aventura de un solo hombre. Seda no cuenta mucho, pero se entiende perfectamente.
Porque sí, este libro me ha enseñado que para contar una historia no siempre se necesitan muchas palabras, profundidad o exceso de detalles. A veces solo se requiere un pequeño detalle, un gesto o una imagen y con eso es suficiente. El resto se comprende sin tanta explicación.
En menos de 150 páginas he viajado a Japón, aprendido sobre los gusanos de seda, imaginado un mundo sin tanta comunicación, conocido otras costumbres, vidas y deseos. Ha sido súper simple, pero a la vez interesante la experiencia.
Termino con deseos de leer otras obras del autor y por qué no, intentar escribir alguna historia siguiendo un estilo similar. Sería un ejercicio interesante. Una práctica para jugar y divertirme.
Y, sin embargo, a pesar de mi grata experiencia decido puntuar esta obra con tres estrellas porque me parece demasiado sencillo el libro como para colocarle cuatro o cinco estrellas. Ha sido bonito, pero tengo muy poco material sobre el cual opinar y mucho menos para calificar. En esta ocasión, colocarle tres estrellas me parece neutral y concordante por la lectura tan corta que leí. Pero me gustó, vuelvo a aclarar....more
“El problema es la aceptación, algo que nos enseñan a no hacer. Nos enseñan a mejorar situaciones incómodas, a cambiar
¿Vale la pena escribir?
4/5 ★
“El problema es la aceptación, algo que nos enseñan a no hacer. Nos enseñan a mejorar situaciones incómodas, a cambiar las cosas, a aliviar los sentimientos desagradables. Pero si aceptas la realidad que te ha tocado–que no estás en un período creativo productivo– te liberas para comenzar a llenarte de nuevo.”
¡Adiós, Spensa! ¡Adiós, M-Bot! ¡Un gusto acompañarlos en sus aventuras!
Esta historia ha sido entretenida y me ha gustado mucho, lo reconozco. Sin emba¡Adiós, Spensa! ¡Adiós, M-Bot! ¡Un gusto acompañarlos en sus aventuras!
Esta historia ha sido entretenida y me ha gustado mucho, lo reconozco. Sin embargo, el nivel de intensidad y adrenalina que posee Escuadrón —primer volumen—, jamás lo sentí en los demás libros de la saga. Además, la trama se fue volviendo predecible poco a poco, y la protagonista pasó de ser una heroína valiente y vehemente, a una chica emocionalmente inestable.
Este volumen en particular me ha parecido el más flojo de todos, a pesar de que tiene escenas muy buenas y el final es políticamente correcto. No obstante, me queda la sensación de que la experiencia pudo ser mejor.
Esta vez no tengo mucho que decir porque el contenido de este libro es prácticamente el mismo que aparece en El Robot Completo, y como Es bueno, pero…
Esta vez no tengo mucho que decir porque el contenido de este libro es prácticamente el mismo que aparece en El Robot Completo, y como aquel lo leí primero, obviamente es innecesario repetir en este espacio las impresiones que ya escribí en esa reseña. Las únicas diferencias son dos o tres cuentos que son exclusivos para esta edición y una sección de ensayos escritos por Asimov que ayudan a entender mejor su mundo literario.
Aquella sección de ensayos no es imprescindible de leer, pero es entretenida y en mi opinión vale la pena conocer. Las ideas de Asimov sobre la robótica son muy profundas, invitan a la reflexión y con su prosa amena atrapan al lector para que siga interesándose por sus historias. De hecho, antes de leer el siguiente libro de Asimov, es muy posible que relea sus ensayos con más calma para deleitarme de aquellas charlas que parecen conferencias de TED. Realmente, me gustaron mucho.
Lo que sí me molesto mucho de este libro es que creí, erróneamente, que los cuentos que aparecerían en esta edición serían distintos a los que ya conocía. Pero obviamente eso no fue lo que encontré. Y claro, eso me molestó porque tuve que abrir ambos libros y comparar los títulos de los cuentos para no leer nada repetido. Tal vez no gasté demasiado tiempo haciéndolo, pero fue irritante la incomodidad. Esos pequeños detalles pueden arruinan la experiencia.
Y sobre la calificación, bueno, realmente le he colocado tres estrellas porque no sé cómo debería puntuar este libro. ¿Tener en cuenta solo lo nuevo que leí? ¿Utilizar mis impresiones de los cuentos que ya conocía fingiendo que jamás los había leído para calificar este volumen? ¿Asumir simplemente que son dos libros diferentes? Sinceramente, nunca me había pasado esto y no sé cómo proceder porque en realidad solo leí como cien páginas de las quinientas que componen esta edición. No me parece justo colocarle una calificación alta porque prácticamente es una réplica de El Robot Completo, pero tampoco es justo colocarle una calificación baja porque el contenido no es malo, solo que no era nuevo para mí… Menudo embrollo en el que me he metido…
En fin, pues eso es Visiones de Robot, un libro que disfrutarán si no han leído Yo, Robot o El Robot completo, y que presenta los mejores cuentos sobre robots que Asimov escribió en su vida.
Mi siguiente lectura debería sería leer Sueños de Robot, pero como ya he investigado y parece que el contenido de este libro nuevamente es repetido, entonces me saltaré y comenzaré a leer Las bóvedas de acero. Ese será mi próximo destino. No quiero complicarme más....more
¡Una aberración! ¡Una blasfemia! Completamente en desacuerdo con el contenido.
Calificación real: 0
Este libro lo leí a finales del año 2022, días despu¡Una aberración! ¡Una blasfemia! Completamente en desacuerdo con el contenido.
Calificación real: 0
Este libro lo leí a finales del año 2022, días después de terminar la Copa Mundial de Fútbol que consagró a Argentina como campeón de la edición. Aquel mundial me encantó y cada partido lo disfruté un montón. Sin embargo, interiormente, fue un evento deportivo que afectó muchísimo mi confianza porque no fui capaz de ganar la “polla mundialista” a la que me inscribí junto a mi hermano. Solo para aclarar, “polla” en Colombia también hace referencia a una competencia donde los participantes intentan acertar el resultado correcto de uno o más eventos deportivos para ganar dinero. En otros países creo que se conoce como quiniela, pero aquí, coloquialmente, se le dice “polla”.
Ahora bien, si tengo que ser objetivo y sincero, en realidad mi participación en el concurso no fue un desastre. Entre veinticinco participantes, finalicé entre los mejores cinco de la tabla. Acerté siete resultados exactos de sesenta y cuatro, y adiviné el ganador del partido en más de treinta y cinco ocasiones. Pero finalicé frustrado, porque me faltaron muy pocos puntos para finalizar en el podio y así llevarme una parte del dinero... En realidad, no me importaba el dinero; solo la sensación placentera que sentiría si triunfaba...
Pero claro, como estuve tan cerca, pero a la vez tan lejos de la cima me dolió muchísimo. Perder así —en aquel entonces— me afectaba bastante el ego porque soy un tipo de jugador que normalmente juega bien, utiliza buenas estrategias, pero por cuestiones de “suerte” muy pocas veces gana. Y no me pasa una vez, sino muchas, incluso de forma consecutiva. Eso me frustraba demasiado y me hacía sentir un nudo en la garganta de impotencia y desdicha por mi “mala suerte” en el juego y en el amor… (No debí mencionar lo segundo… ¡Qué me pasa, concéntrate, Jesús Steven!).
Y por eso leí este libro. Dejándome llevar por la desesperación y mi necesidad de encontrar respuestas que explicaran por qué la desgracia me perseguía, elegí esta lectura “científica” con la esperanza de arreglar mi mala suerte para siempre.
Lo curioso de mi experiencia es que a mi “yo” del 2022 sí le gustó y creyó en la información presentada por el autor. Si hubiera escrito la reseña en ese entonces mis palabras estarían entremezcladas de ignorancia y fanatismo por un tema que desconocía completamente. Pero justo en esa época fue cuando empecé a presentar problemas de procrastinación con mis reseñas y por ello, tres años después, cuando por fin he encontrado un espacio para realizarla, he descubierto la verdadera naturaleza de la obra. Irónicamente, la procrastinación me salvó de publicar tonterías. ¡Qué “suerte” he tenido!
¿De qué trata el libro?
Nadie nace con suerte vende la idea de que, si nos comportamos de cierta manera y desarrollamos aptitudes muy concretas, entonces la suerte nos acompañará en nuestro camino para toda la vida. La fórmula empleada para promover dicha aberración es utilizando convenientemente el nombre de la ciencia como escudo protector, mencionando relatos y experiencias de personas que no pueden comprobarse, y asegurando una y otra vez —como un dogma— lo que aparentemente hacen las personas con buena suerte. Para ello, el autor promueve cuatro principios de la suerte y doce subprincipios, que buscan “ayudar” al lector a cambiar su fortuna para siempre. Su intención no es mala, lo reconozco. El problema, es que sin “darse cuenta”, el autor está fomentando información incorrecta que sesga a los lectores con falacias sobre un tema que es completamente diferente. Ser optimista, extrovertido, social y observador no te garantiza tener buena suerte. ¡Así no funciona la suerte!
La suerte no tiene nada que ver con sortilegios o comportamientos, es solo una creencia subjetiva que intenta definir la experiencia positiva o negativa de un acontecimiento. Nosotros mismos somos los que nos encargamos de definir nuestra fortuna dependiendo de nuestras emociones, pensamientos, expectativas, ego, orgullo, etc., que tengamos en el momento. Sin embargo, no tenemos la capacidad de identificar si estamos teniendo buena o mala suerte. ¿Por qué? La parábola china llamada “El viejo que perdió su caballo” nos ayuda a entender por qué.
Había una vez un granjero que vivía tranquilo entre colinas y campos. Un día su caballo se escapó, y los vecinos exclamaron: “¡Qué mala suerte!” El granjero se encogió de hombros y dijo: “¿Quién lo sabe?” A los pocos días, el caballo regresó, trayendo consigo varios caballos salvajes. “¡Qué buena suerte!” dijeron todos, pero él solo sonrió: “¿Quién lo sabe?” Más tarde, su hijo se rompió una pierna al intentar domar uno de los caballos. “¡Qué mala suerte!” se lamentaron los vecinos. El granjero, sereno, respondió: “¿Quién lo sabe?” Y cuando la guerra llegó y los jóvenes eran reclutados, su hijo quedó fuera por la pierna rota. Todos celebraron: “¡Qué buena suerte!” Y el granjero, tranquilo como siempre, murmuró: “¿Quién lo sabe?”
Y así siguió su vida, aprendiendo que la fortuna no es buena ni mala, sino simplemente parte del misterio que nos lleva de un día al otro.
Cada evento, decisión o circunstancia irremediablemente desencadena millones de acontecimientos buenos y malos a la vez. Si te enfocas en los buenos, creerás que tienes buena suerte; si te fijas en los malos, creerás que la desgracia te persigue. Pero sigue siendo lo mismo: una simple creencia, enfoque o percepción; no la realidad. Además, definir algo como “malo” o “bueno” también depende de lo que nos parece correcto o incorrecto según nuestras creencias. Sin embargo, nada en la vida es realmente bueno ni malo; solo es... Inconscientemente calificamos todo como bueno o malo, y creemos que siempre será correcta nuestra apreciación, pero somos humanos, nos equivocamos a menudo y nuestra opinión es fácil de manipular.
Y, no obstante, incluso conociendo nuestras capacidades limitantes para pensar y juzgar, al final decidimos seguir creyendo arraigadamente en la suerte porque así es más sencillo explicar nuestros “fracasos” y la envidia que sentimos por el “éxito” del prójimo. Así es más fácil soportar vivir lo que no queremos y aguantar la impotencia de no poder vivir lo que queremos. Porque la suerte es el escudo de nuestro ego.
Por eso este libro me parece una sarta de mentiras, ya que el autor intenta que el lector crea que puede controlar su suerte, pero eso no se puede. Nadie puede controlarla. La vida esta atiborrada de caos e incertidumbre. Cualquier situación podría destruirnos en un santiamén, como un terremoto, un infarto, un accidente de tránsito o un ataque terrorista. Es duro de aceptar, pero esa sí es la realidad. Cualquier persona u organización que intente convencerte de que puedes cambiar tu suerte es un farsante y un embustero. Solo quiere utilizarte y quedarse con tu dinero. Así de simple.
¿Por qué entonces hay personas que ganan más seguido que otras? ¿Por qué hay personas que juegan la lotería un día y la ganan, pero otros nunca aciertan ni un número en toda su vida? ¿Por qué hay quienes juegan sin pensar y aciertan, pero otros analizan en profundad y pierden constantemente? La respuesta es más sencilla de lo parece: Talento y azar.
El talento abarca nuestra habilidad, experiencia, concentración, estrategia y manejo de emociones; el azar todo aquello que no depende de nosotros mismos pero que hace parte del juego, concurso o evento en el cual estemos participando. Ejemplos de azar son la habilidad de nuestros contrincantes, la decisión de un jurado, el horario o clima en que participamos, las sorpresas, etc. Ahora bien, para poder ganar en cualquier juego siempre necesitamos habilidad, pero también del azar. Podemos tener gran habilidad, ser los mejores del mundo, pero si en ese momento el azar no nos favorece no ganaremos. De la misma manera, podemos tener pésima habilidad, ser los peores del mundo, pero si en ese momento el azar nos favorece, existe la probabilidad de que venzamos a cualquiera.
Nos enseñaron que si nos volvemos expertos obtendremos irremediablemente el éxito, pero esa filosofía no funciona así en la vida real. Eso es solo fantasía. En la vida real, incluso con toda la habilidad y experiencia, el azar te puede arruinar en el momento más importante. Por eso es que futbolistas hacen goles de chilenas, pero luego fallan penaltis en momentos decisivos; por eso golfistas hacen hoyos en uno, y luego erran un golpe a dos metros; por eso hay equipos de baloncesto que hacen 130 puntos en un partido y pierden, pero otros con 80 ganan un campeonato. Así funciona el azar y el arte de las probabilidades en las matemáticas.
Lo bonito es que cuando comprendes el verdadero funcionamiento del azar dejas de juzgarte por perder y vanagloriarte por ganar, porque entiendes que los resultados no representan la dedicación, esfuerzo y experiencia que llevas acumulando con el tiempo. Entiendes que perderás mil veces y que ganarás cuando debas hacerlo, y que nunca podrás controlar tus resultados. Pierdes la obsesión por ser el mejor y el miedo a ser el peor. Dejas de envidiar el “éxito” ajeno y a sufrir por tus “fracasos”. Aprendes que lo importante es intentarlo, disfrutar el proceso y descubrir hasta donde eres capaz de llegar, así sea el quinto puesto de una polla mundialista…
Por obvias razones, esta lectura no se la recomiendo a nadie. No vale la pena gastar la vista leyendo ideas peligrosas, erradas y absurdas que no les aportará nada en su vida. Hay millones de libros más interesantes que vale la pena explorar y descubrir. No pierdan su tiempo en este. Yo lo leí por desesperación y no aprendí nada interesante: no cometan el mismo error. Mi calificación de cero estrellas representa mi indignación por el engaño, repulsión por la hipocresía e intolerancia con el contenido. Si pudiera le daría una calificación más baja. ...more